martes, 30 de diciembre de 2008

Ella

Ella volvió a golpear la puerta y Galo se resigno, tendría que bajar a ver quien era. Mientras Galo tanteaba las paredes del pasillo escucho el tercer golpe.
1,2,3,4,5,17 mas dos pasos de gigante hasta la puerta. Quien es? Pregunto Galo con vos aburrida.
Hola soy su vecina, vivió pasando el rió.
Galo abrió la puerta, dejando entre ellos solo el mosquitero. Quedaron muy cerca y El abrió los ojos intentando mirar, Ella dio un grito ahogado por su mano, quedo unos segundos sorprendida por el blanco total de los ojos de El. Después hablo con la vos tirante y fina como pidiendo disculpas y bienvenida. Les eh traído un pastel para darles la bienvenida, es de moras. Corriéndose de la puerta Galo dijo pase, le gusta el te helado?.
Después del cuarto de hora el sol se iba fundiendo entre los árboles y Ella todavía no terminaba el te mientras Galo ya iba la segunda. Ella miro el cuarto inspeccionándolo, descifrándolo y pregunto al pasar Cuando terminan de mudarse?
Galo pensó, ya terminamos, pero algo lo contuvo algo en Ella lo retuvo. Galo había notado por primera vez un eco en su la voz Ella, como si algo se le desdoblara. Era otra voz, era un eco que ese escapaba de su cuerpo, era eco que se hacia grito al menor contacto del aire. Galo quedo extasiado, el mundo le vibraba, sentía sus manos temblar. Sintió como podía escuchar con ellas. Poso las manos en sus oídos y escucho lo que parecía canto de sirena que pregonaba ¨ todos tenemos un doblez, solo hay que saber cual es el derecho y cual es el revez ¨.

Recuerdenme

Recuérdenme que cuente con detalles como vi morir hombres fuertes con la simple pulsación de un botón. Recuérdenme también que refiera algunas anécdotas sabrosas sobre como ciertos hombres ríen en las guerras. Recuérdenme también que refiera algunas bonitas historias sobre como escuche a personas pedir que le dieran muerte antes de volver a soportar la tortura. Recuérdenme también, ya puesto hacer amigos que les cuente algo sobre como se ve el mundo siendo ciego.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Presentacion

Tengo un don. Tengo el don de decir la verdad y que la gente lo crea. Soy un perfecto mentiroso, se de ello como nadie. Lo admito el ejercito me convirtió en una maquina para encontrar verdades, buscar en la mente del testigo algún error.
Lo principal es no confiar en nadie, pero nunca decirlo. Lo segundo y fundamental la mentira tiene que volverse realidad.
En todos los años que estuve en el ejercito, ningún culpable salió limpio si yo estaba en la misma sala. Sino era el sudor, era el sonido cambiante de sus voces o el peor de los errores el decir ¨ Soy inocente ¨.
Otro de las cosas importantes es nunca confesar, si no se admite la mentira, la duda será el mejor soldado.
El ejercito creo una maquina para proteger su mentira, pero no saben que dentro del virus esta la cura.